Las mujeres que por sus frutos y testimonio en la obra, van mostrando otras actitudes en el programa de restauración, y en su interrelación con sus hijos, son razón de promoverlas a la segunda fase donde comienzan a ser merecedoras de privilegios, y a recibir disipulados para ser tenidas en cuenta, en el momento en que se requiera una Misionera en cualquier País donde se este llevando la obra de Remar Internacional, y este preparada en el servicio, en su crecimiento espiritual, en el manejo de la economía del reino y en el amor por la obra social.
Los matrimonios de Misioneros viven en la comunidad como responsables de la Dirección de la Obra y en el manejo de las distintas casas de hombres, mujeres y niños.



Mujer abandonada en las calles.