MENORES EN SITUACIÓN DE DIFICULTAD SOCIAL
El principal objetivo consiste en la normalización de la vida de los menores, de tal manera que se palie en lo posible su realidad social y esto no sea una puerta abierta a su marginación en el futuro.
Como en este servicio ingresan hijos de madres solteras, huérfanos y niños que preventivamente deben vivir separados de sus padres por circunstancias de excepcional emergencia en estos. El primer objetivo que se busca es cubrir la falta de las figuras de padre y/o madre para lo cual se ha establecido que el cuidado de los niños lo efectúen matrimonios que puedan albergar en el seno de sus familias a los niños que ingresan, dándoles el amor y el calor, tanto como la dirección y disciplina que necesitan en cada momento.
Estos matrimonios son a la vez asesorados y dirigidos por el personal que rige el programa.
Una vez ubicado el niño y mediante un seguimiento personalizado se intenta integrar al niño en el sistema educativo, si la edad lo permite y en los restantes programas del centro.
Consideramos que es de gran importancia que el niño se encuentre viviendo de la forma más normal posible y pueda hallar un lugar donde se sienta aceptado como uno más y en donde pueda desarrollar su personalidad de una forma amplia y equilibrada. La fórmula más adecuada a nuestro parecer es su integración en una familia y en un entorno que no sea hostil sino propicio para que se sienta protegido.
Debido a la problemática de este tipo de niños, su llegada al servicio viene a través de la decisión voluntaria de los padres o tutores, con el consiguiente consentimiento bien a través de la Administración, por medio de convenios o por casos particulares, bien a través de situación de emergencia social llegándonos por otros medios.
En experiencias piloto a lo largo de los años se ha observado que no sin dificultad y con perseverancia, en algunos casos con más tardanza y en otras de forma más rápida, los niños van recuperando el tiempo perdido, y muchas de las heridas sufridas dejan de ser una experiencia diaria y van obteniendo resultados positivos.
Aunque es común la aparición de crisis estas van distanciándose en el tiempo hasta desaparecer totalmente en la mayoría de los casos con el transcurso de los años, pudiendo llegar a la adolescencia con posibilidad de vencer esta etapa.
Es evidente que cuanta más edad tienen los niños en el momento del ingreso, más difícil es su normalización, pero también será necesario el intento. Es de reseñar la respuesta inmediata del niño necesitado ante una alternativa adecuada.
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Si alguien te busca con desespero... es porque
tienes serenidad. Muchos jóvenes acuden
a Remar sin hogar ni refugio.

Si alguien te busca con hambre... es porque
tienes con qué alimentar.
Ayúdanos a seguir dándoles alimento y auxilio.

Los niños agradecidos, dan gracias a Dios antes
de comer en este hogar de Remar en Ecuador.
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