ENTORNO DE PROTECCIÓN PARA NIÑOS Y NIÑAS
Los niños y niñas tienen derecho a crecer en un entorno que garantice su protección. REMAR contribuye a crear un entorno seguro para muchos niños y niñas, que les fortalezca frente al maltrato al igual que la buena salud y una alimentación adecuada les fortalece frente a la enfermedad. La creación de este entorno de protección es la mejor arma para salvaguardar a los niños y niñas de los malos tratos.
REMAR subraya la necesidad de que familias, comunidades e individuos respeten los derechos de los niños y niñas y les ayuda a hacerlo. Además, los propios niños y niñas y adolescentes pueden participar de forma activa en su propia protección y actuar en defensa de la protección de los demás niños y niñas.
Remar abre hogares donde se materializa este entorno protector del menor, un ambiente estable, tranquilo, pacífico, de confianza, protegido.
Las personas que interactúan con los niños y niñas, nuestros monitores, conviven con ellos, comparten todas sus vivencias, entienden sus preocupaciones, comprenden sus dificultades, contestan a sus preguntas, ayudan en cada traba y dilema, poseen la motivación, el conocimiento y las habilidades suficientes para detectar y combatir cualquier abuso cometido contra sus vidas. En Remar, nuestros servicios se prestan en un entorno que promueve la salud, la autoestima y la dignidad del niño.
Lo que ocurre con los niños y niñas en los primeros años de vida tiene una importancia fundamental tanto para su bienestar inmediato como para su futuro. Si en los primeros años de vida un niño recibe el mejor comienzo, probablemente crecerá sano, desarrollará capacidades verbales y de aprendizaje, asistirá a la escuela y llevará una vida productiva y gratificante. Sin embargo, a millones de niños y niñas alrededor del mundo se les niega el derecho a alcanzar todas sus posibilidades.
Es necesario que cada niño y niña reciba el mejor comienzo en la vida -su futuro y, en realidad, el futuro de sus comunidades, de las naciones y del mundo entero, dependen de ello-.
Todos los años, alrededor de 132 millones de lactantes alrededor del mundo comienzan una extraordinaria carrera: de indefensos recién nacidos se transformarán en niños activos de corta edad, preparados para ir a la escuela. Y cada año, muchos carecen del amor, de la atención, de la crianza, la salud y la protección que necesitan para sobrevivir, crecer y desarrollarse. Cada año mueren cerca de 11 millones de menores de cinco años de edad y decenas de millones más quedan física o mentalmente discapacitados o con problemas de aprendizaje, simplemente porque ellos o sus cuidadores carecen de las condiciones básicas necesarias para sobrevivir y prosperar.
REMAR trabaja de forma efectiva e integral con la primera infancia y con un historial de buenos resultados, que se pueda aplicar en un ámbito internacional y pueda mejorar de manera considerable la posibilidad de supervivencia y prosperidad de los niños y las niñas.
Este trabajo integrado en los hogares de REMAR para niños, tiene en cuenta toda la gama de las necesidades a la infancia. Incluye buena salud y nutrición apropiadas para los niños y las niñas, para las madres y para las comunidades, como también agua potable y saneamiento básico. Incluye la atención psicosocial y el aprendizaje en los primeros años de vida. También incorpora la protección contra la violencia, contra la explotación y contra la discriminación. Todas las intervenciones en estos sectores se aplican de manera conjunta para apoyar a los niños y las niñas y a sus cuidadores primarios.
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Niños que acuden al colegio benéfico de
Remar en El Salvador.

Hogar para bebés abandonados y enfermos en
Burkina Faso.
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