VESTIDO
Remar cubre todas las necesidades de vestido, tanto ropa de diario como la adecuada para la escuela y actividades de la misma.
No solamente el riesgo de mortalidad de los lactantes y de los niños y las niñas menores de cinco años de edad es más elevado entre las familias pobres, sino que los hijos que sobreviven sufren las tasas más altas de desnutrición, de enfermedad, de retardos en el desarrollo, de abuso y descuido. Y como los padres pobres son generalmente menos educados y no tienen acceso a servicios sociales de calidad, la preparación y el rendimiento de sus niños para la escuela tiende a deteriorarse. En consecuencia, se perpetúan las pautas intergeneracionales de pobreza y desigualdad. Una condición indispensable para romper este círculo vicioso de pobreza y desigualdad consiste en asegurarle a cada niño y niña pobre que tenga un mejor comienzo en la vida -en ofrecer oportunidades para salir de la pobreza, así como reducir la desigualdad en los ingresos y en el bienestar. Está ampliamente demostrado que los niños y las niñas de las familias y comunidades más pobres o desfavorecidas -y que los niños aún más desamparados, así como aquellos que carecen de familia- obtienen los mayores beneficios cuando se les proporciona un mejor comienzo en la vida. Las intervenciones tempranas reducen las disparidades y ofrecen mayor ayuda a los más pobres.
|

Los niños que viven en Remar, tienen sus
necesidades cubiertas, y gracias a la ayuda
enviada en contenedroes en forma de telas,
máquinas de coser… podemos confeccionar
ropa para todos ellos. Hogar Jeshua para
niños en República Dominicana. |