JUSTIFICACIÓN PARA LA CREACIÓN DE ESTOS MEDIOS

Hoy en día, los medios de comunicación constituyen una herramienta persuasiva que nos permiten mantenernos en continua comunicación con los distintos sucesos sociales, políticos y económicos tanto a escala nacional como internacional.
En las sociedades contemporáneas es cada vez mayor la importancia de los medios masivos y en particular de la televisión. Esta influye sobre la forma de actuar o de pensar de las personas, logra modificar la forma en que los hombres conocen y comprenden la realidad que los rodea.


En estos tiempos en que la globalización cultural avanza a paso firme, es común afirmar que los medios audiovisuales nos influencian cada vez más en la formación de nuestras actitudes y acciones, quizás mucho más que la misma prensa impresa y electrónica que apela mayormente a la lectura tranquila, la reflexión serena y la decisión racional.




Con la participación en nuestros programas de gente que puede dar su testimonio o su opinión sobre diversos temas.

En efecto, medios como el cine y luego la televisión (cuando transmite un filme con mensaje) tienen elementos emotivos y dinámicos que no pueden ser comunicados efectivamente sólo por medio de la palabra, por más que se utilice frases ingeniosas o ilustraciones impactantes. Sin embargo, el Internet –con su creciente capacidad audiovisual y popularidad-- se está acercando poco a poco al nivel de persuasión que se logra mediante la combinación óptima de la imagen móvil y el sonido, sin contar su accesibilidad y la pasividad que requiere del espectador, factores que facilitan la recepción de los mensajes.

Los valores que inculca la televisión se centran en promover todo aquello que capte la atención de la audiencia, independientemente de la ética y la calidad de lo que se produce: lo importante es aumentar cada vez más la audiencia. Los medios de comunicación, en especial la televisión, influyen en el desarrollo de orientaciones culturales, en la visión que se tiene del mundo y en las creencias. Desafortunadamente la mayoría de la producción televisiva está orientada a la violencia, sexo, consumismo, etc; siendo pocos o casi nulos los programas de contenido social, ético y formativo.
El trabajo de sensibilización a la opinión pública pocos lo desarrollan de forma seria y comprometida. En ocasiones, se distorsiona la idea de la solidaridad y la imagen de las organizaciones humanitarias, que parecen existir sólo en época de fiestas o cuando sucede una tragedia humanitaria y hay que plantear ayudas de emergencia. Sin embargo, y a pesar de las trabas de la burocracia y de los gobiernos poco democráticos, las ONG trabajan todo el año.

Ya es hora de contestar estas interrogantes ¿Dónde se quedan estos deseos solidarios cuando terminan las fiestas o situaciones de emergencia? ¿No es más importante saber qué pasa en los pueblos empobrecidos del Sur o en los barrios humildes de cualquier ciudad que recaudar millones por televisión? ¿No es más útil poner los cimientos para un desarrollo endógeno, sostenible y equilibrado de todas las zonas necesitadas que montar una gala benéfica con personajes populares? ¿No pueden los medios de comunicación hacer periodismo comprometido y proponer a la sociedad un debate serio sobre la pobreza, la injusticia o los derechos humanos, que analice sus causas y muestre soluciones?

Pero esto no es todo, sino que, además, el concepto solidaridad se utiliza para otros fines nada humanitarios. Muchas empresas llevan ya algún tiempo comprando "bulas solidarias" para lavar su imagen de marca y ganar clientes. Todo ello contribuye a degenerar la palabra solidaridad. Por eso, conviene recordar que dos de las características más importantes de la solidaridad y del voluntariado social son la continuidad y el compromiso.
El voluntariado no es algo espontáneo y esporádico, sino que es una actividad mucho más importante, planificada y organizada y con unos objetivos determinados muy claros, basada en el compromiso social. Nace de una reflexión individual o de un grupo de personas que se preguntan por las causas de la injusticia, de la pobreza o de la desigualdad y que ponen todo su empeño para transformar una realidad con la que no están de acuerdo. Es, además, una actitud ante la vida.
Las ONG no pueden quedarse en el mero asistencialismo que prestan sus programas sociales, sino que deben mostrar a los pueblos del Norte la realidad que también les afecta o les afectará sino prestan la ayuda necesaria a los pueblos del Sur. Se conoce bien la gran importancia que tienen los medios masivos de comunicación social en la educación e información a la comunidad en general. Así como la publicidad logra generar una actitud positiva frente a un producto y lo convierte en una necesidad, gracias a los medios de comunicación, así también se pueden formar nuevas actitudes positivas y comprometidas con acciones solidarias hacia el tercer mundo.

De momento, podemos decir sin presunción que además de los ejemplos de periodismo social que se encuentran en Internet, quizá por el bajo coste de su publicación, REMAR ESPAÑA a través de SOLIDARIA TV es la ONG que en España realiza trabajo de sensibilización a través de programas surgidos de la experiencias de sus voluntarios y beneficiarios a lo largo del mundo. En contraste a las programaciones de otros medios audiovisuales, que tienen la mayor parte de la audiencia, destacando con los temas deportivos y sensacionalistas frente a la sensibilización social.